Sistemas del cuerpo humano CN-G4-DBA2
Grado 4 · Ciencias Naturales
Aunque parece un solo todo, tu cuerpo está organizado en sistemas: grupos de órganos que trabajan juntos para cumplir una función vital. Ningún órgano vive aislado.
El sistema óseo, formado por los huesos, te da forma y protege órganos delicados como el cerebro y el corazón. El sistema muscular se conecta a los huesos y te permite moverte: caminar, sonreír, respirar.
El sistema digestivo descompone los alimentos en nutrientes. El recorrido empieza en la boca, baja por el esófago hasta el estómago —donde los jugos digestivos rompen la comida— y termina en los intestinos, donde los nutrientes pasan a la sangre. El sistema respiratorio toma oxígeno del aire: entra por la nariz, baja por la tráquea y llega a los pulmones, donde se intercambia con dióxido de carbono. El sistema circulatorio reparte sangre, oxígeno y nutrientes a todas las células: el corazón bombea, las arterias llevan la sangre hacia los tejidos y las venas la devuelven.
Estos sistemas dependen unos de otros. Sin el respiratorio, las células no reciben oxígeno; sin el circulatorio, los nutrientes no viajan.
Ahora tú puedes sentir tus sistemas en acción: pon una mano sobre el pecho y notarás los latidos del sistema circulatorio; respira hondo y verás cómo se expanden los pulmones del sistema respiratorio; mueve un brazo y los músculos jalan los huesos del sistema óseo coordinadamente.
