Texto argumentativo LEN-G5-DBA2
Grado 5 · Lengua Castellana
Un texto argumentativo defiende una tesis con razones bien construidas. Su propósito no es solo informar ni entretener: busca convencer al lector de que esa idea central es válida. La fuerza de un texto argumentativo depende directamente de la calidad de las pruebas que respaldan la tesis.
La estructura de este tipo de texto suele tener tres partes. La introducción presenta el tema y enuncia la tesis con claridad. El desarrollo expone razones, datos, ejemplos y citas que sostienen esa idea. La conclusión reafirma la tesis y, a veces, propone una acción o una reflexión final. Cada razón debe conectarse con la tesis mediante palabras como "porque", "ya que" o "por esta razón".
No todos los argumentos tienen la misma fuerza. Un argumento sólido se apoya en datos verificables, en cifras de fuentes confiables o en ejemplos concretos que se pueden comprobar. Un argumento débil, en cambio, depende solo de la opinión personal del autor o de generalizaciones sin pruebas. Cuando se lee un texto argumentativo, se evalúa cada razón antes de aceptar la tesis.
La crítica del lector se vuelve útil aquí: ante un texto que defiende una idea, no basta con leer, sino que se pregunta si las pruebas alcanzan para sostenerla. Un ensayo escolar, una carta de opinión o un editorial de periódico son ejemplos cotidianos de textos argumentativos.
Al escribir un texto argumentativo, primero se enuncia la tesis, después se ordenan las razones de la más fuerte a la más débil, y finalmente se reafirma la idea central. Esa disciplina diferencia un texto que convence de uno que solo opina sin pruebas.
