Lectura crítica introductoria LEN-G5-DBA1
Grado 5 · Lengua Castellana
Cuando se lee críticamente, no basta con entender las palabras del texto: hay que identificar la idea principal, distinguir hechos de opiniones y evaluar las razones que da el autor. La crítica, en este sentido, no es buscarle defectos al texto, sino leerlo con atención para formar una opinión propia.
Un texto siempre tiene un mensaje central, llamado a veces tesis cuando el autor lo defiende con razones. Para encontrarlo, se busca la frase que resume lo que el escritor quiere decir o demostrar. Junto a esa idea aparecen detalles, ejemplos y argumentos que la apoyan.
Dentro de cualquier texto se mezclan dos tipos de afirmaciones. Un hecho es algo que se puede verificar: "Colombia tiene 32 departamentos" o "el río Amazonas atraviesa varios países suramericanos". Una opinión depende del autor y refleja su juicio: "los museos son los lugares más interesantes para visitar" o "deberíamos cuidar más los bosques". Ambas son válidas, pero cumplen funciones distintas, y un buen lector las distingue mientras avanza por el texto.
El lector crítico se hace tres preguntas mientras lee: ¿Qué dice el autor? ¿Con qué razones lo dice? ¿Estoy de acuerdo con esas razones? Esa última pregunta es la que convierte la lectura en un acto activo, no pasivo.
Al leer críticamente se identifica primero la tesis, después se separan los hechos de las opiniones, y finalmente se evalúa si las razones del autor son sólidas o débiles. Esa rutina convierte cada lectura en una conversación con quien escribió el texto.
