Sistema digestivo y circulatorio CN-G5-DBA1
Grado 5 · Ciencias Naturales
El cuerpo humano funciona como un sistema de distribución: cada bocado se transforma en nutrientes y cada nutriente llega a una célula. Dos sistemas trabajan juntos para lograrlo.
El sistema digestivo se encarga de transformar los alimentos en nutrientes que el cuerpo absorbe. El recorrido comienza en la boca, donde los dientes trituran y la saliva inicia la digestión. El alimento baja por el esófago hasta el estómago, donde los jugos gástricos lo descomponen en partículas pequeñas. Pasa luego al intestino delgado, donde se absorben los nutrientes hacia la sangre. Lo que no se absorbe sigue al intestino grueso y se elimina.
El sistema circulatorio complementa al digestivo. El corazón bombea sangre que recoge los nutrientes del intestino y el oxígeno tomado en los pulmones. Esa sangre se reparte a cada célula por dos tipos de vasos: las arterias llevan sangre con oxígeno hacia los tejidos y las venas la regresan con desechos. La sangre también lleva dióxido de carbono a los pulmones para expulsarlo al respirar.
La salud de estos dos sistemas se cuida con una alimentación variada y rica en frutas, verduras y agua suficiente, además de ejercicio regular y evitar el tabaco. Cuando uno falla, el otro también sufre: un intestino que no absorbe bien deja a las células sin nutrientes, y un corazón débil no reparte lo absorbido. Por eso ambos sistemas se consideran inseparables.
