Semántica y pragmática LEN-G10-DBA5

Grado 10 · Lengua Castellana


La semántica y la pragmática son dos disciplinas lingüísticas complementarias que estudian, respectivamente, el significado del lenguaje como sistema y el uso del lenguaje en contextos comunicativos reales. Comprender cómo estos dos planos se articulan permite analizar fenómenos que la gramática por sí sola no explica: la polisemia, la implicatura, el acto de habla y la ironía pragmática.

La semántica estudia el significado de las palabras y las oraciones independientemente del contexto de uso. Tres conceptos centrales se distinguen en este nivel: la polisemia (una palabra con varios significados relacionados: "banco" puede referir a la institución financiera, al asiento o a la orilla de un río), la sinonimia (palabras con significado similar, como "iniciar" / "comenzar") y la antonimia (palabras con significado opuesto, como "activo" / "pasivo"). El análisis semántico se ocupa de las relaciones de significado entre unidades léxicas consideradas como sistema.

La pragmática, en cambio, estudia el uso del lenguaje en contextos comunicativos reales. El contexto comunicativo — la situación, los interlocutores, los conocimientos compartidos — determina el significado efectivo de un enunciado, que puede diferir del significado literal. La implicatura (Grice, 1975) es el significado adicional que el hablante comunica más allá de lo literalmente dicho: "Hace mucho calor aquí" puede implicar una solicitud indirecta de abrir una ventana, dependiendo del contexto.

La teoría del acto de habla (Austin, 1962; Searle) distingue tres niveles en todo enunciado. El acto locutivo es lo que se dice: el contenido proposicional literal. El acto ilocutivo es lo que se hace al decir: la intención comunicativa (informar, ordenar, prometer, solicitar). El acto perlocutivo es el efecto producido en el oyente como resultado del enunciado. El ejemplo "¿Puedes cerrar la ventana?" ilustra los tres niveles: locutivo (pregunta sobre capacidad), ilocutivo (petición indirecta cortés), perlocutivo (el oyente cierra la ventana).

La ironía pragmática opera cuando el significado intencional contradice el significado literal: se dice "Qué excelente idea" para significar lo contrario. El análisis pragmático requiere acceso al contexto comunicativo para identificar cuándo la literalidad cede ante la ironía.

Actos de habla (Austin / Searle) Acto locutivo Lo que se dice "¿Puedes cerrar la ventana?" Contenido literal Acto ilocutivo Lo que se hace al decir Petición indirecta cortés Intención comunicativa Acto perlocutivo Lo que se produce en el oyente El oyente cierra la ventana Efecto en el receptor Ejemplo: "¿Puedes cerrar la ventana?" — no pregunta capacidad, sino pide una acción.

Práctica

Según el flujo de actos de habla mostrado arriba, analiza la oración "¿Puedes cerrar la ventana?" en sus tres niveles: ¿qué se dice (acto locutivo), qué se hace al decirlo (acto ilocutivo) y qué efecto produce (acto perlocutivo)? Acto locutivo: una pregunta sobre la capacidad física del interlocutor de cerrar la ventana — contenido proposicional literal. Acto ilocutivo: una petición indirecta cortés — el hablante no busca información sobre la capacidad, sino solicitar la acción mediante una forma interrogativa que reduce la imposición directa. Acto perlocutivo: el interlocutor cierra la ventana (efecto producido en condiciones cooperativas normales, como se muestra en el flujo).
En la oración "Hace mucho calor aquí", explica qué significado literal tiene (semántica), qué **implicatura** puede surgir según el contexto y qué **acto de habla** podría representar en un aula. Significado literal/semántica: descripción de la temperatura ambiente como elevada — enunciado descriptivo del estado del entorno. Implicatura pragmática (contexto-dependiente): en una situación de aula puede implicar una solicitud indirecta — pedir que se abra una ventana o se encienda el aire acondicionado. Acto de habla en el aula: directivo indirecto — se busca una acción del interlocutor sin formular la solicitud explícitamente, aprovechando el **contexto comunicativo** compartido.
La palabra "banco" es polisémica. Identifica tres acepciones distintas y explica qué disciplina lingüística — semántica o pragmática — permite seleccionar la acepción activa en cada caso. Acepción 1: institución financiera ("Voy al banco a depositar dinero"). Acepción 2: asiento ("Se sentó en un banco del parque"). Acepción 3: orilla de un río o cardumen ("El banco de arena del río" / "Un banco de sardinas"). La **semántica** reconoce que "banco" tiene múltiples significados relacionados por extensión metafórica o metonímica (**polisemia**). La **pragmática** selecciona la acepción activa según el **contexto comunicativo**: los conocimientos compartidos, la situación y las palabras que rodean al término determinan cuál significado se activa en cada enunciado.