Adaptaciones de los seres vivos CN-G4-DBA5
Grado 4 · Ciencias Naturales
Un cactus puede vivir en el desierto sin lluvia durante meses, mientras que un pez de las aguas frías de los Andes nada en temperaturas que matarían a un pez tropical. Cada ser vivo está afinado para su ambiente.
Los seres vivos han desarrollado adaptaciones: características que les permiten sobrevivir y reproducirse en su ambiente específico. Hay tres grandes tipos.
Las adaptaciones morfológicas tienen que ver con la forma del cuerpo. El cactus reemplazó sus hojas por espinas para perder menos agua. El oso de anteojos, nuestro oso colombiano, tiene pelaje grueso para soportar el frío de los Andes.
Las adaptaciones fisiológicas suceden por dentro. Algunos peces de aguas frías tienen líquidos corporales que no se congelan. Los camellos pasan días sin beber porque su cuerpo aprovecha hasta la última gota.
Las adaptaciones conductuales son cambios en el comportamiento. Las aves migratorias vuelan miles de kilómetros cada año buscando clima favorable. Los osos hibernan en invierno, bajando sus funciones para gastar menos energía.
Colombia, por su variedad de climas —páramo, selva, desierto, costa— alberga seres vivos con adaptaciones muy distintas en cada región.
Ahora tú puedes observar adaptaciones en tu propio entorno: el perro de un campesino del páramo tiene pelaje más espeso que el de un perro costeño; las plantas de un jardín sombreado suelen tener hojas más anchas; incluso los humanos cambiamos de ropa según la región donde vivimos.
